Quiet Quitting

El famoso término “Quiet Quitting” se usa para referirse a hacer el trabajo para el que fuiste contratado, sin sobrecarga laboral. Este concepto consiste en romper con las horas extra y las tareas adicionales, es decir, renunciar al esfuerzo más allá de lo que reclame verdaderamente su puesto de trabajo.

Esta “renuncia silenciosa” llega tras la “gran dimisión” o “gran renuncia”, el fenómeno laboral, que se extendió gravemente en EEUU el verano después de la pandemia.

La adaptabilidad de los negocios y la tendencia del trabajo remoto, generó cuestionamientos y cambios en los empleados, sobre todo entre los más jóvenes, quienes no están dispuestos a trabajar más por el mismo salario ni por impresionar, sino que buscan un equilibrio para realizar su actividad laboral, pero también para disfrutar del tiempo libre.

TikTok, Instagram o Twitter están que arden con el nuevo fenómeno laboral que ya está penetrando en la generación Z.

¿Es la ley del mínimo esfuerzo?, ¿El empleado no cumple con los objetivos de la empresa?, ¿Consiste simplemente en hacer lo justo para no ser despedido?, ¿Vivir para trabajar o trabajar para vivir? Todas estas preguntas inundan el intenso debate que crece en las redes sociales.

¿Qué es Quiet Quitting?

El quiet quitting se traduce como “renuncia silenciosa”, la cual se ha popularizado sobre todo entre los jóvenes, pues se trata de trabajar lo justo y no sobrecargarse.

El Quiet Quitting no significa que un empleado vaya a dejar su trabajo, sino que más bien se refiere a limitar las tareas a aquellas descritas en su puesto, para evitar trabajar más horas y establecer límites claros para mejorar el equilibrio entre el trabajo y su vida privada.

Sin embargo, el Quiet Quitting podría ser una señal de que el empleado no se siente cómodo en la empresa o su puesto.

Durante los últimos años, las personas han comenzado a pensar en sus carreras, salarios y cómo son tratados en el trabajo. La falta de oportunidades de ascenso, los bajos salarios y sentirse poco valorados y respetados, son las principales razones que motivaron la "GRAN RENUNCIA", según una encuesta del Pew Research Center.

¿En que afecta a las empresas?

Representa pérdida de flexibilidad, motivación, bienestar y ritmo de trabajo. No se trata solo de horas extras que si deberían estar pagadas, se trata principalmente de actitud en el trabajo.

Cada vez más organizaciones apuestan por la creatividad y cuentan con sus empleados para crear estrategias de bienestar y realización.

Sin embargo el Quiet Quitting demuestra que existe una necesidad inmediata en el sistema de trabajo. Ya que a este ritmo, las empresas podrían perder competitividad rápidamente sin darse cuenta.

¿Cuáles son las conductas de los Quiet Quitters?

Aunque, por definición, tienden a ser discretos, hay algunas señales que nos pueden alertar:

Desvinculación en el trabajo

La cantidad de esfuerzo que alguien está dispuesto a poner en su trabajo a menudo está vinculada a lo comprometidos que se sienten con la empresa.

Estar menos disponible, salir antes y llegar tarde o eliminar el correo electrónico de su teléfono, puede ser una señal temprana de que ya no está tan comprometido en el trabajo como antes.

Falta de iniciativa

Cuando un empleado suele tener iniciativa para encabezar proyectos o asumir nuevas responsabilidades, y de repente deja de hacerlo, es señal de que algo anda mal, pueden pasar de tener todas las ideas y soluciones a solo hacer las cosas que se les dice que hagan.

Puede suceder repentinamente, o podría ser un proceso gradual a través del cual los hábitos y comportamientos de un empleado cambian.

Aislarse del resto del equipo

No es inusual que un empleado que está en medio de un abandono silencioso deje de interactuar con sus compañeros. Esto puede variar desde pasar menos (o nada) tiempo participando en conversaciones o no acudir a eventos internos, hasta almorzar solos, cuando normalmente comerían con sus compañeros.

Lo que puede ocasionar una pérdida de confianza por parte del equipo.

Cómo puede RR.HH ayudar a enfrentar el Quiet Quitting

Entender que es un problema real, con lo cual, debemos de prestarle atención y no abordarlo como una  moda pasajera.

Proyección laboral: Si el Quiet Quitting aparece es que existe una resignación por parte del empleado a las posibilidades de crecer en la organización. Desde RRHH se debe optar por aclarar las líneas de carrera de los empleados, en particular de los Talentos clave. La incertidumbre es sinónimo de falta de motivación para el trabajador.

Desconexión digital: Establecer normas con los líderes de equipo para que no asalten a los empleados fuera de los horarios de trabajo. El descanso y el equilibrio de la vida de cada persona es importante y no deberíamos de interrumpirlos.

Beneficios: Otorgar algunos beneficios corporativos como descuentos, tickets de comida, o ayudas al transporte y estudios.

Salud Mental: El Quiet Quitting aparece más severamente en personas que padecen del síndrome de Burn Out, es importante que cuándo las empresas pasan por una crisis que demanda de más productividad, tengan estrategias para ayudar con esa sobrecarga laboral.

Flexibilidad horaria: La libertad de tiempo es lo mejor que puedes ofrecer a tu equipo, demostrando confianza en ellos y su trabajo.

Reconocimiento: Un buen trabajo merece ser reconocido. La exigencia sin reconocimiento crea malestar y desmotivación.

Nada es definitivo, sin embargo nadie debería sentirse obligado a hacer más de lo que puede. La motivación de dar un esfuerzo extra no puede ser la norma, pero si deseamos que ello ocurra, entonces, como empresas debemos de poner las condiciones adecuadas para ello.

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